Después de 3.500 commits, por fin toca cerrar el portátil y tomar un té de menta. 🇲🇦
El final de 2025 fue un torbellino de código. De septiembre a diciembre estuve metido en un sprint enorme, con una media de 30 commits al día. Fue una etapa de enfoque absoluto y de avances importantes para mis proyectos.
Pero hoy, 5 de enero, el escenario ha cambiado. Estoy celebrando mi cumpleaños no detrás de una pantalla, sino bajo el sol de Marruecos. ☀️
Este año me dejó una lección clave: un rendimiento de élite exige una recuperación a la altura. No se puede sostener ese nivel de intensidad para siempre sin dar un paso atrás y recargar energía. Estoy agradecido por todo lo que logramos, pero ahora mismo también agradezco esta pausa.
Por recargar antes de la próxima gran build. ¡Salud! 🥂