Hoy lancé un nuevo proyecto: qrviz.com. Es un generador de códigos QR gratuito pensado para muchos casos de uso reales, como tarjetas de presentación, menús de restaurantes, enlaces, redes WiFi, promociones y más.
En apariencia, es una herramienta simple. Introduces los datos, generas el código QR y lo usas donde haga falta. Pero para mí, lanzar un proyecto así nunca trata solo de la funcionalidad. También trata del proceso de convertir una idea en algo real, útil y público.
Por qué construí qrviz
La respuesta honesta es simple: porque me gusta construir cosas. No hay una estrategia secreta de crecimiento detrás de este lanzamiento. No hay presupuesto para anuncios, no hay plan de adquisición pagada y no hay un embudo de monetización esperando después del primer clic.
qrviz existe porque yo quería hacerlo. Me gusta tomar una idea desde cero, convertirla en un producto, pulir los detalles y ponerla en internet para que de verdad pueda servirle a alguien. Esa sensación sigue importándome más que cualquier lógica de hoja de cálculo.
Depender por completo del SEO es emocionante y absurdo a la vez
En este proyecto estoy confiando por completo en el SEO. Eso significa que existe una posibilidad muy real de que casi nadie lo encuentre. Esa es la realidad extraña de crear productos web pequeños hoy: puedes hacer algo realmente útil y aun así tener dificultades para conseguir la más mínima atención.
La distribución suele ser más difícil que el desarrollo. Construir el producto es la parte que mejor entiendo. Conseguir que la gente lo descubra es la parte que siempre se siente incierta. Aun así, prefiero lanzarlo y darle una oportunidad antes que dejarlo sin terminar porque las probabilidades no están claras.
Por qué sigo haciéndolo
Después del trabajo paso mis noches programando en lugar de desconectar. Los fines de semana también. Los festivos también. Desde fuera probablemente suene exagerado. Pero crear y lanzar proyectos me da energía de una forma que muy pocas cosas logran.
Esa es la verdadera razón por la que siguen apareciendo proyectos como qrviz. No construyo solo por el resultado. Construyo porque el trabajo en sí me satisface. Me gusta el impulso, la experimentación, las decisiones de diseño, la limpieza técnica y la sensación de publicar algo que antes no existía.
Un lanzamiento pequeño también puede importar
No todos los proyectos tienen que convertirse de inmediato en un negocio para valer la pena. A veces una herramienta es valiosa porque resuelve bien un problema. A veces lo es porque te enseña algo. Y a veces lo es simplemente porque mantiene en marcha tu motor creativo.
Si qrviz termina ayudando aunque sea a un pequeño número de personas, lo consideraré un buen resultado. Un generador de códigos QR gratis no necesita una gran historia para justificar su existencia. La utilidad basta. La utilidad honesta basta.
Hay más proyectos en camino. Por ahora, qrviz.com ya está en línea, y solo eso ya hace que hoy haya sido un buen día.